Mi hija en su trabajo conocía a un joven pero únicamente a través de una relación laboral y esporádica. hablando de lo que le pasaba se entera que el padre de este joven es el jefe de Radiología Oncología en el Marañón de Madrid.
Le da el email y ella le escribe.
A la mañana siguiente teníamos cita con este doctor.
Fuimos los cuatro, mis tres hijos y yo que asistía a la misma como cordero a un matadero.
El medico fue clarísimo. El tumor que tenía era grande, muy agresivo, estaba un un sitio inoperable y había que tratar de reducirlo.
El tratamiento era durisimo y yo no podía abandonar. El miró a los tres chicos y me dijo:
- Usted no va a dejarlo porque la van a traer.
Así pues, lo primero pruebas... lo primero un Pet-Tac que en el hospital hubiera llevado días Uno de mis hijos tenía un contacto en el trabajo cuyo hermano era un jefe de ASISA y conseguimos adelantarlo al día siguiente.
Ya con todas las pruebas pase al Oncólogo que me mandó dos sesiones de quimioterapia.
Ya había oído del tratamiento, pero una cosa es oir y otra que te lo pongan. Seis horas de quimio y luego un dispensador que te dejan 48 horas mas. Luego vuelves al hospital que te lo quitan y a partir de ahí te encuentras fatal durante ocho días Luego empiezas a mejorar y a comer un poco mas y te dan otra sesión y vuelta a empezar.
Llegó el 10 de Diciembre y comenzó el tratamiento de radio y quimio en pastillas. 1.300 gramos con el desayuno y 1.300 con la cena y a las 16.30 sesión de radio. Veintiocho días. El día 23 de Enero no me tenía en pie. Mis hijos me habían regalado entradas para ir a ver el Rey León. No sé como pude ir. Mi yerno también me había regalado entradas para Sonrisas y Lágrimas; fui.